El alpapuyo -la densa niebla que de tarde afecta el tránsito en rutas del cerro- pareciera haberse instalado en un sector del pedemonte perteneciente a la Universidad Nacional de Tucumán (UNT). Puntualmente, en la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia (EAS) la solución a diversos problemas aparece difusa.
El viernes 13 -tras una serie de medidas de fuerza que incluyó piquetes de padres y de alumnos sobre la ruta que lleva a la escuela-, autoridades de la UNT y representantes de alumnos firmaron un acta. Se establecía que el 23 de julio, funcionarios irían a la institución a recibir un petitorio que planteaba reparos sobre el funcionamiento académico y administrativo de la EAS.
En efecto, ayer se hicieron presentes en la escuela la secretaria Académica, Susana Maidana, la subsecretaria del área, Marta Juárez de Tuzza, el secretario de Bienestar Universitario, Mauricio Argiró, y el titular de la Dirección de Asuntos Jurídicos, Augusto González Navarro. Cuando llegaron, se dieron con que la escuela se encontraba tomada por alumnos y por algunos padres de estos. Entre los planteos académicos, reclaman que se realicen las guardias de campo y las giras de estudio -prácticas clave para la formación académica-; en lo administrativo, piden la separación del cargo de las autoridades de la escuela y la sustanciación de auditorías.
Maidana indicó a LA GACETA que aceptaron dialogar con los alumnos aun cuando la toma del edificio violaba el acta firmada aquel viernes, en cuanto al compromiso de suspender la acción directa. A las 13, los funcionarios y una comitiva de estudiantes, de padres y de egresados se reunieron en el despacho del director, Edgardo Grasso. El mitin, con un par de interrupciones, se prolongó por casi tres horas.
A su término no se vieron sonrisas. Un padre anunció que se había acordado que mañana -a las 17- y el viernes -a las 14- se desarrollarán reuniones en el rectorado, en pos de comenzar a organizar el dictado de las guardias de campo. Y agregó que estas se realizarían desde el lunes. A cambio, debía levantarse la toma para que se rindan los exámenes previos, que debían sustanciarse ayer. Los alumnos aceptaron, y levantaron la medida.
"Haremos un plan general para toda la escuela. Mañana (por hoy) se juntará toda la documentación; trabajaremos para ver cómo se reprograman todas las prácticas", dijo Juárez de Tuzza. "Fue una reunión interesante; explicamos por qué se habían dejado de hacer las guardias de 24 horas: no se garantizaba la seguridad de los estudiantes que se quedaban toda la noche acá, y padres y alumnos solicitaron su suspensión", indicó Maidana. Agregó, sin embargo, que las prácticas no se suspendieron y que seguirán: "nos sentaremos a hacer un cronograma". Maidana aclaró que no se precisó una fecha para el inicio de las guardias. "La predisposición está; pero se trata de una cuestión compleja. Ojalá que el lunes podamos tener un proyecto", afirmó.
En el acta firmada hace 10 días se acuerda que se realicen auditorías administrativas, por parte de la Sindicatura General de la Nación. Los alumnos consideran clave esto, para conocer el destino de los fondos que ingresan a la EAS por comercialización de caña, de citrus y por alquiler de galpones. Denunciaron que detectaron anomalías en facturas emitidas por la escuela. "La Facultad de Ciencias Naturales rechazó una factura de $ 4.140, porque su identificación no correspondía a la de la EAS", dijo el consejero asesor externo Luciano Mena.